El gran espectáculo boxístico de 2026, promovido por Most Valuable Promotion (MVP) de Jake Paul y Nakisa Bidarian, se abrió anoche, 3 de enero, sobre el ring del histórico Coliseo Roberto Clemente de San Juan, Puerto Rico, con transmisión en directo a nivel mundial por DAZN. En el cuadrilátero se enfrentaron la campeona vigente de los títulos mundiales unificados WBA y WBO del peso pluma femenino, Amanda Serrano, y la retadora Reina Tellez, quien, al no haber logrado dar el peso límite de las 126 libras de la categoría, perdió la posibilidad de conquistar los cinturones. Sin embargo, le quedó una gran oportunidad: la de darse a conocer en el más alto nivel enfrentando a una auténtica leyenda del noble arte, en un combate pactado a diez asaltos de tres minutos cada uno, bajo el reglamento masculino.
Una oportunidad que supo aprovechar, porque, pese a haber sido derrotada por decisión unánime, combatió con honor hasta el final en una pelea de altísima intensidad.
Serrano, puertorriqueña, zurda y auténtica estrella del boxeo femenino mundial, subió al ring con el carisma y la autoridad de quien quiere seguir batiendo récords: a lo largo de su carrera ha conquistado títulos mundiales en siete categorías de peso diferentes. Una boxeadora que avanza sin pausa, pelea a ritmo heavy metal, corta el ring con precisión quirúrgica, encierra a sus rivales contra las cuerdas y en las esquinas y lanza golpes al napalm. Ni siquiera las dos derrotas consecutivas sufridas en ocho meses en el superligero ante Katie Taylor han sido suficientes para empañar su historia y su trayectoria.
Para los aficionados, un nombre que no necesita presentación.
Su fuerza interior y su perseverancia también han sido celebradas por el artista puertorriqueño Farruko, quien en la canción San Miguel canta: “Amanda Serrano, yo siempre sigo adelante. Nadie tirará la toalla”.
Cuando una atleta se convierte en un símbolo narrativo, está entrando en el mito.
Reina Tellez subió entre las cuerdas invicta (13-0-1) y, pese a no haber dado el peso de la categoría, merece un aplauso por haber aceptado el desafío con muy poco aviso, sustituyendo a Erika Cruz después de que esta última registrara un valor irregular en un control de la VADA, dando positivo por clembuterol.
El combate entre Cruz y Serrano debía ser una revancha tras su primer enfrentamiento, celebrado en el Madison Square Garden de Nueva York el 4 de febrero de 2023, cuando Serrano logró la hazaña de convertirse en la primera puertorriqueña de la historia en proclamarse campeona indiscutida del peso pluma.
Reina Tellez fue oficializada recién el pasado 18 de diciembre, pero supo aprovechar esta oportunidad sin titubeos: gran valentía.
La historia del boxeo femenino se encuentra con la ambición de quien sueña con llegar a lo más alto.
En la conferencia de prensa previa al combate, Serrano se dirigió a Tellez diciendo: “muchísimas gracias, de verdad desde el fondo de mi corazón, por dar un paso al frente y demostrar que eres una auténtica guerrera… quieres que la gente recuerde tu nombre”.
Reina Tellez, en cambio, apenas podía creer que todo esto fuera real y declaró: “es una oportunidad irrepetible, y nunca sabes cuándo volverá a presentarse. No tengo nada que perder. Tengo todo que ganar”.
El combate
Serrano entra en la arena junto a Jake Paul, quien sube con ella al ring y, durante la presentación oficial del anunciador, ondea la bandera de Puerto Rico.
Comienza la pelea. Serrano arranca trabajando con soltura, se la ve en excelente forma, avanza utilizando su ya proverbial jab y variando los golpes, pero Tellez está muy concentrada, responde con gran rapidez y no parece en absoluto intimidada por la idea de medirse con una auténtica estrella.
En el segundo y tercer asalto, la retadora, más baja, intenta acortar la distancia y pelear a cara descubierta; logra conectar un buen gancho de izquierda, pero Serrano se mantiene siempre muy agresiva, la controla con el jab y un gran volumen de golpes, sin permitirle encontrar su ritmo.
En el cuarto la distancia entre ambas se acorta y, en el quinto, los golpes de contención de la campeona encuentran el blanco con mayor facilidad. Serrano trabaja bien y también castiga al cuerpo, pero la retadora no se rinde y conecta buenos ganchos al rostro.
Al llegar al ecuador del combate, ambas muestran señales de la batalla bajo el ojo derecho: Reina Tellez presenta un pequeño corte que no parece preocupante, mientras que Amanda Serrano muestra una leve inflamación. Pelean envueltas en el entusiasmo del público del Coliseo. Amanda incrementa su movilidad e intenta comprometer todos los golpes, pero Reina, aunque algo más lenta y previsible, realiza un buen trabajo con el gancho de derecha.
En el séptimo asalto Tellez empieza a sentir el desgaste. Está menos propositiva, mantiene la guardia alta y retrocede. Serrano, en cambio, continúa buscándola, está en excelente forma, y sigue así hasta el último segundo del décimo round. La campeona danza sobre la punta de los pies durante todo el tiempo, intenta cortar el ring y cerrar a Reina Tellez contra las cuerdas, quien, con gran temperamento, se defiende y ataca dando todo lo que le queda.
Pero Amanda está en estado de gracia, y esta era su noche.
El futuro
Amanda Serrano ya tiene un lugar asegurado en el Salón de la Fama del boxeo femenino. El pasado 9 de octubre cumplió 37 años, pero conserva intacto el temperamento de quien todavía quiere ser protagonista de combates legendarios. Ya consagrada, no puede hacer otra cosa que añadir nuevas emociones y nuevos hitos pioneros, como el más reciente: combatir en asaltos de tres minutos.
¿Intentará volver a desafiar a Katie Taylor para dar vida a una cuadrilogía? Nunca digas nunca…
Reina Tellez tiene 22 años y cuenta con una carrera amateur más que respetable, coronada con la victoria en el prestigioso torneo Golden Gloves 2018. Como profesional, antes de cruzar los guantes con Amanda Serrano, había ganado 13 combates, cinco de ellos por TKO: está claro que tiene pegada. Haber combatido contra Serrano hace que, en este momento, los focos del boxeo de élite estén puestos sobre ella. Por lo visto, volveremos a oír hablar de ella: tiene toda una carrera por construir. Mucha suerte.
