Rodríguez «apaga» a Vargas en el sexto asalto y sigue persiguiendo a Inoue

PorMario Salomone

Jun 14, 2026 #Rodriguez, #WBA

Antonio Vargas hizo todo lo posible por defender su Título Mundial WBA del peso gallo y en algunos momentos incluso logró poner en dificultades al muy cotizado Jesse «Bam» Rodríguez. Sin embargo, la enorme calidad del número cuatro de la clasificación libra por libra de The Ring terminó imponiéndose de forma contundente, dando lugar a un espectacular nocaut en el sexto asalto. El combate estelar de la velada organizada por Matchroom Boxing de Eddie Hearn en el Desert Diamond Arena de Glendale, Arizona, reforzó así el sueño de Rodríguez de conseguir una oportunidad frente al fenómeno japonés Naoya Inoue.

Ya durante las instrucciones arbitrales previas al combate era evidente que Vargas poseía una estructura física considerablemente más grande que la de los anteriores rivales de Rodríguez. Este era precisamente el principal interrogante para muchos observadores, ya que Bam debutaba en la división del peso gallo y debía demostrar que podía soportar las exigencias físicas de la nueva categoría.

El primer asalto fue bastante equilibrado. Vargas encontró éxito principalmente con su activo jab de izquierda y su derecha recta, mientras que Rodríguez utilizó constantemente sus característicos pivotes para salir de las trayectorias rivales y conectar los golpes más precisos desde ángulos poco convencionales.

El retador elevó claramente el ritmo en el segundo round, favorecido por la decisión de Vargas de intercambiar golpes y exponerse a los contragolpes. Aun así, el campeón absorbió varias combinaciones sin mostrar señales de debilidad y terminó el asalto con una gran reacción en los segundos finales.

Ese impulso sirvió de antesala al mejor episodio de Vargas, el tercer asalto, en el que el púgil de Houston logró hacer retroceder a Rodríguez mediante una fuerte presión y aprovechando su superioridad física en la corta distancia.

Al no conseguir desprenderse de su rival y sentirse incómodo en un papel excesivamente evasivo, Bam comprendió que debía aumentar la intensidad y recuperar la iniciativa. Lo hizo en un cuarto asalto mucho más favorable para él, aunque Vargas siguió respondiendo en todo momento.

Al inicio del quinto asalto, justo cuando el combate parecía más equilibrado de lo esperado, llegó el golpe decisivo del aspirante. Rodríguez bajó ligeramente la guardia como si fuera a atacar al cuerpo y, en cambio, lanzó un perfecto izquierdazo al rostro que Vargas no vio venir. El campeón cayó a la lona claramente aturdido.

Vargas logró levantarse con dificultad y tuvo que soportar más golpes duros después de la cuenta, pero sorprendentemente recuperó la claridad mental y terminó el asalto en aparentes buenas condiciones.

Sin embargo, aquella caída incrementó enormemente la confianza de Rodríguez, que salió al sexto asalto decidido a acabar el trabajo. Tras un minuto y quince segundos de acción, llegó el desenlace. Rodríguez cerró una combinación de cuatro golpes con un demoledor izquierdazo a la punta de la barbilla.

Vargas se desplomó sobre la lona y quedó claro de inmediato que no lograría levantarse a tiempo. Bam comenzó a celebrar incluso antes de que el árbitro Chris Flores decretara oficialmente el nocaut.

Jesse Rodríguez se ha convertido así en campeón mundial en la tercera categoría de peso de su carrera, después de haber conquistado títulos en peso mosca y supermosca.

Como suele ocurrir cuando una gran estrella sube al ring como amplísimo favorito, probablemente cada uno de sus errores será ahora analizado al detalle y utilizado para sembrar dudas sobre su rendimiento y sus perspectivas futuras.

Personalmente, sin embargo, considero que Bam y su equipo superaron la prueba con brillantez. Encontraron durante el combate los ajustes necesarios para neutralizar a un rival decidido y perfectamente preparado para la batalla, antes de noquearlo de manera espectacular.

Robert García, entrenador de Rodríguez, quiere comprensiblemente que su púgil dispute otro combate en peso gallo para adaptarse plenamente a la división antes de dar el siguiente paso, donde le espera Naoya Inoue.

Por ello, antes de que termine el año, Bam podría cruzar guantes con el campeón WBO Christian Medina, también promovido por Matchroom, o con el campeón WBC Takuma Inoue, hermano de Naoya. Este último representaría quizás el capítulo más atractivo desde el punto de vista narrativo de cara a una futura pelea con «El Monstruo».

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