Como adelantó en exclusiva hace unos días la página de Facebook de Boxe Punch, el próximo rival del talentoso Angelo Morejon, actual campeón italiano de los pesos pesados, será el neerlandés de origen ugandés Willy Kyakonye. Ambos se enfrentarán el 12 de octubre en el Theater Carré de Ámsterdam, en un combate crucial en el límite del peso bridger (224 libras, es decir, 101,6 kg), cuyo ganador podría tener a corto plazo la oportunidad de disputar el título mundial del WBC. En este artículo intentaremos ofrecerles algo más de información sobre el rival de Angelo.
Los antecedentes
Willy Kyakonye cuenta con una sólida trayectoria amateur. Después de comenzar a competir en Uganda a los 16 años, fue escalando posiciones en los rankings, adquiriendo experiencia y perfeccionando sus cualidades, hasta conseguir el tercer puesto en los Campeonatos Africanos de 2015.
Ese resultado le abrió las puertas de la selección nacional de Uganda, permitiéndole poner a prueba sus capacidades a nivel internacional. Kyakonye participó así en las World Boxing Series, la competición por equipos que muchos boxeadores de éxito han utilizado como puente entre el amateurismo y el profesionalismo, antes de intentar, sin éxito, clasificarse para los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Precisamente en 2016, en vísperas del segundo torneo clasificatorio en el que debía participar, Willy decidió abandonar la concentración de su selección nacional, que se estaba llevando a cabo en los Países Bajos, para hacerse profesional y establecerse definitivamente en el país. Posteriormente obtuvo la nacionalidad neerlandesa.
Las dudas sobre su mandíbula
Precisamente su trayectoria amateur, a la que acabamos de hacer referencia, ofrece una pista sobre lo que podría ser uno de los talones de Aquiles del poderoso púgil neerlandés. Al analizar los resultados de los combates internacionales en los que participó Kyakonye antes de hacerse profesional, descubrimos que sufrió un KO en el primer asalto a manos del azerbaiyano Abdulkadir Abdullayev en marzo de 2015 y que, un año después, volvió a ser derrotado en el primer asalto, esta vez por intervención del árbitro (RSC), frente al camerunés David Bawah Akankolim, quien lo eliminó del torneo de clasificación olímpica de Yaundé, Camerún.
Hay que tener en cuenta que estos tropiezos se remontan a hace más de diez años y que, entretanto, el boxeador de origen ugandés ha tenido sin duda la oportunidad de madurar considerablemente desde el punto de vista técnico, físico y psicológico. No obstante, esas dos derrotas antes del límite dejan una sombra de duda sobre su capacidad para encajar golpes.
¿Un zurdo camuflado?
Si una resistencia a los golpes no excepcional podría ser —y el condicional es obligado— uno de los defectos de Kyakonye, su fuerza física, su alcance y su potencia son, sin duda, algunos de sus mayores activos. Willy posee una musculatura poderosa y un físico esculpido en piedra que, según los datos de BoxRec, alcanza los 198 centímetros de altura. En realidad, este dato debe tomarse con cierta cautela, porque al observar el vídeo de la última victoria de Kyakonye sobre Tomas Salek, a quien BoxRec atribuye 192 centímetros, da la impresión de que ambos boxeadores tienen prácticamente la misma estatura. En cualquier caso, Morejon no tendrá delante a un rival pequeño el 12 de octubre.
De las 14 victorias que Willy ha conseguido como profesional, nada menos que 13 han llegado por la vía rápida, lo que confirma el peligro ofensivo que representa. Su gancho de izquierda resulta especialmente temible: el pasado mes de octubre le permitió noquear en cuestión de segundos al alemán Renke Wittke, hasta entonces invicto.
Su tendencia a apoyarse con gran continuidad en el brazo adelantado, lanzando izquierdas de forma repetida —incluso consecutivamente—, unida a una coordinación no especialmente destacada con la mano derecha, hace sospechar que podría tratarse de un zurdo que combate con guardia diestra.
La predilección por el “objetivo fijo”
Al ver combatir a Kyakonye se tiene la sensación de estar ante el típico boxeador que, cuando trabaja con el saco en el gimnasio, deja a todos sorprendidos por la explosividad y la violencia de sus golpes, pero que después pierde parte de sus cualidades cuando se ve obligado a dirigir sus ataques hacia un objetivo en movimiento.
El boxeador neerlandés parece estar bastante anclado al suelo y tiende a perder la coordinación adecuada cuando intenta derribar a un rival que no está dispuesto a quedarse quieto frente a él. Su tendencia a “caerse sobre los golpes”, quedando peligrosamente expuesto, resulta especialmente evidente cuando Kyakonye utiliza la mano derecha, desequilibrándose y llegando en ocasiones a quedarse completamente plantado sobre ambos pies. En el boxeo, esa es una posición que te deja vulnerable y que debería evitarse a toda costa.
Trabajo benéfico
Para cerrar este artículo, consideramos oportuno y necesario elogiar a Willy Kyakonye por su disposición a participar en actividades benéficas, compaginándolas con su doble labor como boxeador profesional y entrenador de boxeadores amateurs. Según informa en su página web personal, Willy dirige un curso para personas afectadas por la enfermedad de Parkinson y contribuye regularmente al evento anual “Knokken met je hart”, dedicado a luchar contra las malformaciones cardíacas congénitas en niños.
A medida que se acerque el combate entre Willy Kyakonye y Angelo Morejon, Boxe Punch publicará un análisis detallado sobre lo que podría suceder en el ring la noche del 12 de octubre.
