Adiós a Domenico Adinolfi, el excampeón europeo que honró a Italia

Italia llora la pérdida de su excampeón Domenico Adinolfi, fallecido ayer a los 80 años de edad. Nacido en Ceccano, honró a la región de Ciociaria y a toda Italia con una carrera memorable que lo llevó a conquistar el Campeonato Italiano en dos categorías de peso (semipesado y pesado), además del Campeonato de Europa del peso semipesado.

Domenico no era el boxeador más elegante, pero avanzaba sin miedo, soportaba golpes que habrían derribado a un toro y crecía con el paso de los asaltos, convirtiéndose en una auténtica pesadilla para cualquiera que tuviera enfrente. Su estilo agresivo y sin adornos le permitió, el 23 de octubre de 1970, tras apenas ocho combates como profesional, noquear a uno de los grandes nombres de la historia del boxeo italiano: Giulio Rinaldi, el mismo hombre que podía presumir de haber derrotado al legendario Archie Moore.

Tras aquella inesperada victoria, que llevó a Rinaldi a retirarse del boxeo, Adinolfi perdió, recuperó y volvió a perder el título italiano. Sin embargo, la mayor gloria aún estaba por llegar. En Campione d’Italia, demolió en un solo asalto al alemán Karl Heinz Klein para proclamarse campeón de Europa del peso semipesado.

Él, que normalmente era un auténtico diésel, acostumbrado a ofrecer su mejor versión en la segunda mitad de los combates, liquidó al rival más importante de su vida en un abrir y cerrar de ojos. Quizá, antes de subir al ring, resonaron en su mente las palabras de su madre, quien, recordando un episodio ocurrido durante la Segunda Guerra Mundial, siempre que se enfrentaba a un rival alemán le decía: «Hijo mío, recuerda que tu rival podría ser pariente del hombre que me robó el cerdo.»

El reinado europeo de Adinolfi duró un año y medio e incluyó tres defensas exitosas del título, todas ellas resueltas por nocaut, antes de que una profunda injusticia le arrebatara el prestigioso cinturón ante una multitud inmensa y hostil en Belgrado. Tras sufrir en la primera parte del combate el boxeo técnico y brillante del ídolo local Mate Parlov, Domenico comenzaba a imponer su ritmo habitual cuando el árbitro británico James Brimmell decretó un nocaut técnico después de que recibiera un golpe completamente inofensivo. Aquella decisión sigue siendo una de las interrupciones arbitrales más polémicas de la historia del boxeo.

La amargura por lo sucedido no apagó sus sueños de gloria. Adinolfi subió a la categoría de los pesos pesados, conquistó también el Campeonato Italiano y lo defendió con éxito en cuatro ocasiones. Su carrera concluyó en 1982, cuando no logró la titánica hazaña de derrotar como visitante al campeón europeo Lucien Rodriguez, púgil francés que apenas cuatro meses más tarde desafiaría a Larry Holmes por el campeonato mundial.

Adinolfi colgó los guantes con un récord profesional de 51 victorias (26 por nocaut), 9 derrotas y 3 empates. A lo largo de toda su carrera jamás fue derrotado antes del límite, con la única excepción de la absurda decisión arbitral sufrida en su combate contra Parlov.

Ese mismo año en que se retiró del boxeo participó en la película Grand Hotel Excelsior, interpretando el papel de Bruno Bertoni, apodado «Bulldozer», una muestra más de su personalidad polifacética, que le permitió desenvolverse también en ámbitos muy alejados del mundo de las dieciséis cuerdas.

Boxe Punch se une al dolor de la familia de Domenico y de todos aquellos que lo quisieron. Jamás olvidaremos a nuestro guerrero, ni el coraje y la generosidad que demostró tanto sobre el ring como en la vida.

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