Ganar a los puntos como visitante es posible: 10 italianos que lo consiguieron

Tan pronto como se dio a conocer la noticia de que Dario Morello viajará a Londres el 22 de agosto para enfrentarse al ídolo local George Liddard en un intento de conquistar el Título Europeo del peso medio, muchos aficionados italianos se apresuraron a expresar sus preocupaciones respecto al factor campo. Una tesis que circula en las redes sociales y que cuenta con numerosos seguidores sostiene que, en el boxeo, para ganar como visitante es necesario imponerse obligatoriamente por KO. Sin embargo, la historia del pugilismo nos ofrece numerosos ejemplos en sentido contrario; hoy les proponemos diez, todos ellos protagonizados por boxeadores italianos que lograron victorias a los puntos en la patria de sus rivales.


Nino Benvenuti vs Emile Griffith (1967 y 1968)

Toda la trilogía entre Nino Benvenuti y Emile Griffith se disputó en el Estado de Nueva York, pero eso no impidió que nuestro representante lograra imponerse a los puntos en el primer y en el tercer combate, terminando así con ventaja de dos victorias a una en el balance final. Consciente de que una estrategia excesivamente evasiva probablemente no habría sido del agrado de los jueces estadounidenses, Nino combatió con enorme personalidad, disputándole el centro del ring a su prestigioso rival y ofreciendo emociones al público. Una actitud valiente que en dos ocasiones de tres fue premiada por las tarjetas oficiales.


Vito Antuofermo vs Eckhard Dagge (1976)

Antuofermo tuvo que viajar a Berlín para conquistar el Título Europeo del peso superwélter, aceptando enfrentarse al alemán Eckhard Dagge, de imponente físico, delante de unos siete mil aficionados que estaban en su contra. La agresividad arrolladora de nuestro representante, que como de costumbre impuso una presión incesante y frenética, resultó demasiado difícil de contener para el favorito local, quien terminó el combate exhausto y herido y tuvo que ceder su valioso cinturón al boxeador italiano nacido en Palo del Colle y emigrado a Estados Unidos.


Luigi Minchillo vs Maurice Hope (1982)

No fue sencillo para Luigi Minchillo encontrar las respuestas adecuadas al boxeo incómodo del excampeón mundial Maurice Hope, quien con su guardia zurda, su experiencia y sus peligrosos golpes de contraataque tomó ventaja durante la primera parte del combate. El corazón infinito del “Guerrero del Ring”, sin embargo, hizo posible una remontada histórica y emocionante en la mítica Wembley Arena: avanzando como un tren y mostrando una condición física impresionante, Minchillo dio la vuelta al marcador, llevando a su rival al borde de la derrota en los minutos finales.


Maurizio Stecca vs Fabrice Benichou (1992)

Cuando Stecca viajó a Francia para enfrentarse a Benichou, pocos creían en la posibilidad de la hazaña. Nuestro boxeador era considerado un púgil en el ocaso de su carrera, mientras que el historial de su rival, en términos de títulos conquistados y adversarios enfrentados, era de un nivel excelente. Maurizio, sin embargo, ignoró los pronósticos adversos y ni siquiera se desanimó cuando un gancho de su rival lo derribó en el asalto inicial: a partir del segundo round comenzó a construir su obra maestra. A pesar del factor campo en contra, dos de los tres jueces reconocieron la superioridad del italiano, que regresó a casa como vencedor.


Gianfranco Rosi vs Gilbert Dele (1993)

La generosa decisión que premió a Rosi en el Principado de Mónaco, con motivo de su primer enfrentamiento contra el francés Dele, generó fuertes polémicas. Gianfranco quiso responder a su manera, viajando a Francia para la revancha con el objetivo de demostrar que también podía ganar en un ambiente favorable a su rival. Si en el primer combate nuestro boxeador había sido prudente y conservador, en la revancha sorprendió a todos con una actuación decidida como atacante puro. Dele, que probablemente no esperaba ser atacado sin descanso, se encontró confundido y superado, recibiendo una dura paliza. Por suerte, dos de los tres jueces se dieron cuenta.


Stefano Zoff vs Julien Lorcy (1999)

El día en que Zoff subió al ring de Le Cannet para intentar conquistar el Título Mundial WBA del peso ligero, que en aquel momento estaba en manos del púgil francés Lorcy, escribió un auténtico manual sobre cómo ganar como visitante. El “Pirata de Monfalcone” no dejó de atacar como una apisonadora ni siquiera cuando su ventaja parecía tranquilizadora, hasta el punto de protagonizar un último asalto dominante que eliminó cualquier duda sobre la identidad del vencedor. Zoff regresó a casa con el cinturón en la cintura, a pesar de la vergonzosa tarjeta desfavorable elaborada por el juez venezolano Antonio Requena.


Cristian Sanavia vs Markus Beyer (2004)

Sanavia partía como claro desfavorecido según las casas de apuestas, pero después de ver algunos vídeos del campeón mundial Beyer se convenció de que tenía todas las armas necesarias para triunfar en territorio alemán. Su confianza resultó estar justificada: Cristian disputó uno de los mejores combates de su carrera y tuvo el enorme mérito de terminar la pelea por todo lo alto, con un último asalto magnífico que probablemente marcó la diferencia en las tarjetas, otorgándole una ventaja mínima pero suficiente para levantar los brazos en señal de victoria.


Simone Maludrottu vs Karim Quibir (2004)

El duelo de Madrid entre Maludrottu y Quibir, válido por el Título Europeo del peso gallo conquistado por el italiano poco más de un mes antes, fue una batalla encarnizada que durante muchos asaltos se mantuvo en un equilibrio absoluto. Sin embargo, los últimos cuatro rounds disputados a un ritmo frenético por el legendario “Boom Boom” hicieron inclinar la balanza a su favor, permitiéndole conservar el trono europeo. Maludrottu confirmó posteriormente su superioridad sobre el español en la revancha disputada dos años después en Cerdeña, donde volvió a imponerse de forma aún más clara.


Paolo Vidoz vs Timo Hoffmann (2005)

Solo un loco aceptaría viajar para combatir como visitante contra un gigante de dos metros de altura y casi 120 kilos de peso con apenas cinco días de aviso. Y, sin embargo, aquella “locura” representó un auténtico punto de inflexión en la carrera del inolvidable Paolo Vidoz. Siguiendo a la perfección los consejos de su entrenador Sumbu Kalambay, Vidoz le dio a Hoffmann una verdadera lección de boxeo, imponiéndose a los puntos al término de un combate en el que además logró derribar a su rival. Paolo ha definido aquella victoria como “el recuerdo más bonito de toda mi carrera”.


Leonard Bundu vs Frankie Gavin (2014)

Aquella noche Bundu tenía a todo el mundo en contra. Esto quedó evidente cuando el árbitro belga Daniel Van de Wiele concedió a Gavin varios segundos adicionales para recuperarse del durísimo derribo sufrido en el sexto asalto. Pero nuestro representante, incansable y agresivo, no permitió que el nerviosismo lo condicionara, continuó atacando con determinación y finalmente silenció al público del Civic Hall de Wolverhampton logrando una victoria más que merecida. La espectacular combinación que provocó la caída, formada por un uppercut de izquierda al mentón seguido de un inmediato uppercut de izquierda al hígado, fue digna de la antología del boxeo.

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