Como se sabe desde hace semanas, Oleksandr Usyk ha decidido enfrentarse a la leyenda del kickboxing Rico Verhoeven el 23 de mayo en las Pirámides de Guiza, en Egipto. Tras la decisión del campeón ucraniano, los organismos mundiales del boxeo están evaluando cuidadosamente qué decisiones tomar.
Mauricio Sulaimán, presidente del World Boxing Council, inicialmente había expresado sus dudas sobre la conveniencia de otorgar al combate el estatus de pelea por el título mundial. Sin embargo, tras varias evaluaciones, dio luz verde para que el cinturón mundial pesado del WBC esté en juego en la noche de los faraones.
La World Boxing Association y la International Boxing Federation, por su parte, siguen analizando la situación y aún no se han pronunciado.
En un primer momento, Usyk había manifestado públicamente su deseo de realizar una defensa voluntaria contra Deontay Wilder. Sin embargo, el “Bronze Bomber” no supo decir que no al combate de abril contra Derek Chisora, una pelea atractiva en ciertos aspectos y, al parecer, muy bien remunerada.
Actualmente hay intentos en marcha para convencer a la IBF de que retire el cinturón al campeón ucraniano y lo ponga en juego en este combate entre dos pesos pesados que, aunque cuentan con credenciales sólidas, no pertenecen a la élite actual de la categoría reina.
“Oleksandr Usyk no ha realizado ni una sola defensa obligatoria del título IBF durante su reinado”, dijo Kalle Sauerland, promotor de Wilder vs. Chisora, a Sky Sports. “Dada la posición de Chisora en lo más alto del ranking de los pesos pesados (IBF) en este momento —y también la de Wilder— sería una fantástica incorporación que pudieran pelear por el cinturón”.
Sin embargo, Chisora y Wilder no son los únicos que han puesto sus ojos en los cinturones de Usyk. Murat Gassiev, actualmente en posesión del título “Regular” de la WBA, también aspira a ser elevado al rango de campeón absoluto, y parece que su equipo está presionando en ese sentido a la federación presidida por Gilberto Mendoza.
En resumen, al elegir enfrentarse a un rival prácticamente ajeno al mundo del boxeo, Oleksandr Usyk ha hecho tambalear sus credenciales como campeón indiscutido, lo que ha llevado a muchos observadores y especialistas a preguntarse si no sería justo retirarle los cinturones por negarse a aceptar desafíos de mayor nivel.
Habrá que ver si en los próximos meses la WBA y la IBF seguirán el ejemplo de la World Boxing Organization —que ya ha retirado su cinturón al campeón ucraniano para otorgárselo al británico Fabio Wardley— o si, por el contrario, se alinearán con la WBC dando su aprobación a la peculiar defensa contra Rico Verhoeven.
