Como siempre, la velada organizada anoche por Matchroom Boxing fue de gran nivel. En el evento principal celebrado en la Desert Diamond Arena de Glendale, Arizona, se vivió otro espectacular duelo totalmente mexicano: la unificación de los títulos superpluma WBO e IBF entre Emanuel “Vaquero” Navarrete (32-2-1, 32 KOs) y Eduardo “Sugar” Núñez (29-1, 27 KOs).
Ambos boxeadores son muy fuertes, campeones consolidados e íconos del estilo mexicano.
Tras un combate que mantuvo entretenida a toda la arena, al inicio del undécimo asalto el árbitro detuvo la pelea debido a una herida en el ojo de Núñez. El combate terminó así con una clara victoria por nocaut técnico y dominio de Navarrete.
Crónica del combate
El primer asalto comenzó con una lógica fase de estudio, dado el respeto mutuo entre ambos púgiles. Giraron por el ring, se observaron, midieron distancias y aun así conectaron algunos golpes nada ligeros.
Navarrete mantuvo el centro del ring y aprovechó su mayor alcance, preparando sus ataques con el jab antes de presionar. Núñez giraba alrededor de su rival esperando el momento para contraatacar, aunque en el segundo asalto parecía no encontrar soluciones.
En el tercer round se repitió el guion: Navarrete atacando y “Sugar” moviéndose y evitando los intercambios. Sin embargo, al final del asalto Navarrete logró romper la guardia de Núñez con un perfecto uppercut de izquierda que le provocó una profunda herida en el ojo.
En el cuarto asalto el ritmo aumentó. Núñez continuó con su estrategia de desplazarse alrededor del “Vaquero”, pero ambos se buscaron más. Sin ser la guerra mexicana que muchos esperaban, hubo grandes gestos técnicos por parte de los dos.
Al sonar la campana del quinto, Núñez entendió que debía arriesgar más si quería ganar y tomó el centro del ring, aplicando mayor presión. Fue ahí donde vimos un auténtico intercambio al estilo mexicano, con golpes duros y precisos de ambos lados.
Núñez salió agresivo también en el sexto, pero la diferencia la marcó el impresionante timing de Navarrete: cada vez que su rival intentaba acortar la distancia, lo recibía con el jab o con un certero uppercut de derecha.
En el séptimo, el jab de Navarrete se convirtió en un martillo neumático: preciso y potente. El “cowboy” parecía imparable, descargando combinaciones rápidas y eficaces incluso en la corta distancia.
Consciente de estar abajo en las tarjetas, Núñez salió decidido en el octavo. Resultaba muy complicado manejar el estilo de Navarrete, que seguía respondiendo con golpes durísimos —sobre todo el gancho de izquierda y el uppercut de derecha— mostrando una calma sorprendente. En el último minuto, Núñez logró conectar una derecha con su rival contra las cuerdas y trabajó bien al cuerpo hasta el final del asalto.
Ambos permanecían ahora en la corta distancia en el centro del ring, sin que bajara el ritmo. Núñez recibió un duro gancho de izquierda sobre el ojo ya lastimado y luego un potente uppercut de derecha. “Sugar” no se rendía, pero Navarrete seguía castigando.
Al inicio del décimo asalto el árbitro pidió la revisión médica del ojo de Núñez, que fue autorizado a continuar. Sin embargo, Navarrete siguió conectando ganchos y uppercuts velocísimos en una actuación extraordinaria.
Al comenzar el undécimo, el árbitro volvió a revisar el ojo derecho de Núñez y decidió detener la pelea, decretando el nocaut técnico.
Según las casas de apuestas, Navarrete no era favorito antes del combate. Pero su experiencia y su potencia no pueden subestimarse. Ofreció una auténtica lección de boxeo, dominando a un gran rival que no logró frenar al nuevo campeón unificado superpluma WBO e IBF. ¿Quién será el próximo en la categoría en enfrentar a Navarrete, que esta noche estuvo en estado de gracia? Veremos qué otros títulos intentará unificar el “cowboy”.
