La reacción de Anthony Joshua al desafío público lanzado por Tyson Fury—quien, tras vencer por puntos a Arslanbek Makhmudov, lo llamó a enfrentarlo cuanto antes—fue bastante fría. Posteriormente, Eddie Hearn, histórico promotor de AJ, aclaró a la prensa el plan del ex campeón del mundo para este 2026.
Según Hearn, la intención de Joshua es disputar una pelea de rodaje en el mes de julio para luego prepararse para un duelo británico contra Tyson Fury, que podría celebrarse en noviembre.
Hearn también definió al rival elegido para el regreso de Joshua como “un oponente creíble, alguien del mismo nivel que Makhmudov”.
Muchos aficionados italianos esperan que entre los nombres disponibles se tenga en cuenta también el de su “Gladiador” Guido Vianello, quien, tras su convincente victoria en Estados Unidos ante el invicto canadiense Alexis Barriere, había retado a Joshua, declarando que estaba dispuesto a pelear en cualquier lugar, incluso en el Coliseo.
Vianello vio recientemente desvanecerse la oportunidad de combatir en las Pirámides de Giza en la cartelera de Usyk vs Verhoeven, ya que su rival designado, el congoleño Martin Bakole, se retiró a última hora debido a una disputa con su promotor Ben Shalom. Actualmente, el “Gladiador” no tiene pelea programada.
Por otro lado, cabe destacar que Vianello destruyó completamente a Makhmudov cuando ambos se enfrentaron en 2024. En consecuencia, el púgil “del mismo nivel que Makhmudov” al que se refirió Eddie Hearn será probablemente un atleta menos dotado que Guido.
Por su parte, Tyson Fury ha advertido a Joshua sobre la idea de disputar una pelea de preparación antes de su enfrentamiento. Según el “Gypsy King”, en la categoría de los pesos pesados cualquier rival puede ser peligroso, por lo que sería mejor ir directamente al combate entre ambos para evitar sorpresas.
Sin embargo, es comprensible que Joshua quiera recuperar sensaciones y ritmo antes de afrontar lo que podría ser el último gran combate de su carrera.
