Anoche, en el Utilita Arena de Sheffield, Inglaterra, Matchroom Boxing de Eddie Hearn volvió a ofrecer una gran velada de boxeo a través de DAZN. El combate principal fue un derbi completamente inglés por el título europeo del peso superpluma, en el que Josh Padley (19-1) derrotó a Aqib Fiaz (14-2) por decisión dividida: 115-112 y 114-113 para Padley, y 114-113 para Fiaz. El “electricista”, que se hizo famoso por aceptar con muy poco aviso una pelea contra Shakur Stevenson, sigue siendo así campeón de Europa.
Crónica del combate
Suena la campana inicial y ambos púgiles comienzan estudiándose cuidadosamente. Padley se muestra rápido y tranquilo, mientras que Fiaz parece concentrado en encontrar el momento adecuado para responder a las trayectorias del campeón.
En el segundo asalto aumenta el ritmo y comienzan los intercambios, con combinaciones al cuerpo y a la cabeza por parte de ambos. Fiaz intenta ser más agresivo, ocupando el centro del ring y empujando a Padley hacia las cuerdas.
El guion no cambia en el tercer round. Es una pelea muy entretenida, con intercambios constantes de un lado y otro, especialmente al cuerpo y desde la corta distancia.
En el cuarto asalto continúan muy pegados, trabajando en el cuerpo a cuerpo. Mucha presión por parte de Fiaz y excelente sentido del tiempo en las respuestas de Padley, aunque este último parece acusar la agresividad del retador.
Con el paso de los rounds, Fiaz se vuelve cada vez más agresivo y presionante. Padley realmente parece sentir esta táctica, aunque se mantiene sereno y preparado para responder. Sheffield está presenciando una auténtica batalla, una pelea muy intensa cuyo equilibrio puede romperse en cualquier momento.
Ambos púgiles lanzan una enorme cantidad de uppercuts. Es uno de esos combates duros y ásperos, con los boxeadores siempre pegados e intercambiando golpes. El ritmo es excelente y la preparación física de ambos resulta admirable.
Fiaz transmite una imagen muy fría y calculadora, tanto en su mirada como en su actitud. Padley sigue atento y concentrado a pesar de las dificultades que le plantea un rival realmente incómodo. El octavo asalto es probablemente el más duro de la pelea, con rápidas y explosivas combinaciones por parte de ambos.
En el noveno round parece que Padley es el púgil más lúcido y efectivo. Golpea con ambas manos, entra con precisión y continuidad: rectos, ganchos y uppercuts. Despliega todo su arsenal mientras se mantiene muy cerrado defensivamente para evitar las respuestas del aspirante, que aun así consigue sorprenderlo en algunas ocasiones.
En el décimo asalto, Fiaz intenta entrar con golpes duros al cuerpo, pero su resistencia física parece disminuir en estos últimos rounds y Padley aprovecha la situación con inteligencia.
Como era de esperar, los dos últimos asaltos se convierten en un auténtico campo de batalla. Ninguno de los dos se guarda nada. Fiaz recibe una advertencia oficial por llevar la cabeza demasiado baja y de forma peligrosa. Cuando la acción se reanuda, Padley sigue conectando golpes de experiencia para consolidar su momento favorable.
El último minuto es realmente espectacular. Si no hubiera sonado la campana final, parece que ambos boxeadores habrían seguido peleando para siempre. ¡Todo un espectáculo para los aficionados presentes en la arena!
Este derbi inglés fue una auténtica guerra y sin duda hizo disfrutar al público. Aunque tuvo que trabajar muy duro y la victoria llegó por decisión dividida, Padley consiguió defender su título. El aplauso, sin embargo, es para ambos púgiles por haber ofrecido una actuación magnífica.
