Dentro de poco más de un mes, el británico Fabio Wardley intentará la difícil tarea de recuperar el título mundial WBO de los pesos pesados que le arrebató su compatriota Daniel Dubois. A pesar de partir como no favorito en las casas de apuestas, que actualmente pagan su victoria a cuatro veces lo apostado, Wardley se muestra confiado de cara a la esperada revancha.
Durante la rueda de prensa de ayer, el excampeón mundial admitió que no tiene excusas por la dura derrota sufrida hace cuatro meses, pero también señaló que la propia trayectoria de su rival demuestra que es posible volver a la cima después de un tropiezo:
«No tengo ninguna excusa por la derrota de aquella noche y tampoco tendré ninguna excusa de cara a la revancha. Es simplemente otro capítulo en la historia de mi carrera. En ningún momento esperaba atravesar mi carrera en el boxeo sin sufrir contratiempos; muy pocos lo consiguen. Incluso Daniel ha demostrado que puedes sufrir una derrota y regresar: ha sido dos veces campeón mundial de los pesos pesados».
Wardley ofreció después su interpretación de lo ocurrido el 9 de mayo, cuando, tras derribar a su rival en dos ocasiones durante los tres primeros asaltos, fue siendo progresivamente castigado por Dubois hasta que el árbitro detuvo el combate:
«Después de conseguir una caída muy pronto y otra en el tercer asalto, me sentí demasiado cómodo. Me relajé durante el combate pensando: “Ya lo he derribado dos veces y puedo acabar con él”.
Creo que fui víctima de mi propio éxito y me obsesioné demasiado con atacar. Me dejé llevar intentando conectar mi derecha y acabar el combate. En determinadas situaciones estuve demasiado relajado, demasiado cómodo y me lo tomé con demasiada calma».
Wardley y Dubois volverán a cruzar los guantes el 17 de octubre en el O2 Arena de Londres.
