No hubo sorpresas sobre el ring del T-Mobile Arena de Las Vegas: la pasada noche, Jai Opetaia (31-0-0, 24 KO) derrotó a Noel Mikaelian (28-4-0, 12 KO) por TKO en el noveno asalto, después de una magnífica combinación en la corta distancia.
En medio del actual caos de cinturones, agravado por la reciente irrupción de Zuffa Boxing en el panorama pugilístico, preferimos aclarar que finalmente el WBC no permitió que su título estuviera en juego, ya que Mikaelian había recibido la orden de enfrentarse a Benavidez. La WBA, en cambio, intervino a última hora poniendo en juego su cinturón «regular» (con David Benavidez en posesión del título de «Super Champion»).
En la cartelera previa al combate entre Ryan Garcia y Conor Benn, del que ya les hablamos AQUÍ, Jai Opetaia confirmó una vez más su condición de protagonista absoluto de la división. No es que Mikaelian no lo intentara, pero las armas de las que disponía no fueron suficientes para destronar a Opetaia.
El combate fue duro desde el principio. Desde su guardia zurda, Opetaia lanzó repetidamente su izquierda recta, tratando de mantener alerta al armenio, e impuso el ritmo con el jab de derecha. Antes de que terminara el asalto, un choque accidental de cabezas provocó una visible hinchazón en el rostro de Opetaia.
Mikaelian es un buen boxeador, dotado de picardía y experiencia. Con la derecha recta y el gancho de derecha respondió en varias ocasiones a los ataques de Opetaia, llegando incluso a sacudirlo en el segundo y el tercer asalto y, sobre todo, en el séptimo, cuando Jai tuvo que recurrir al clinch para recuperarse del golpe recibido.
Opetaia es un boxeador de enorme talento, dotado de un excelente juego de piernas y golpes muy potentes. Para generar toda su fuerza, sin embargo, suele cargar considerablemente los golpes, lo que supone un importante gasto de energía. Por ello, en combates largos puede volverse vulnerable, algo a lo que contribuye una mandíbula que tampoco parece ser precisamente de granito, como ya quedó de manifiesto en su pelea contra Briedis.
El armenio trató entonces de gestionar el combate desde la distancia, intentando imponer su propio ritmo, pero la presión y la clara superioridad técnica de Opetaia lo obligaron con frecuencia a buscar el intercambio en la corta distancia.
Opetaia aceptó de buen grado la batalla en corto, encajando también algunos peligrosos ganchos de derecha de Mikaelian, pero haciendo valer sobre todo su mayor velocidad de manos y potencia, hasta terminar desgastando a su rival.
En el noveno asalto, con Mikaelian, de 35 años, ya castigado por el esfuerzo realizado para contener la fuerza física y los golpes del australiano, Opetaia liberó la derecha desde una situación de clinch y lanzó un rapidísimo gancho corto que impactó de lleno en la mandíbula del armenio.
Un segundo después ocurrió exactamente lo mismo, aunque esta vez con un gancho corto de izquierda de Opetaia.
Mikaelian estaba ya prácticamente noqueado, con la mirada perdida en el vacío, pero, para su desgracia, seguía completamente de pie, rígido sobre las piernas y colgado del brazo derecho de Opetaia. Jai volvió entonces a descargar un durísimo gancho de izquierda y cerró nuevamente con el gancho de derecha.
Estoicamente, Mikaelian permaneció en pie, sostenido por las cuerdas, pero el árbitro se interpuso para evitarle más castigo innecesario. También hay que señalar que el propio Opetaia pareció detenerse o, como mucho, amagó con lanzar un uppercut de izquierda, consciente del estado en el que se encontraba su rival. Tras recibir la cuenta, Mikaelian no dio muestras de lucidez ni de querer reanudar la contienda, por lo que fue declarado derrotado por nocaut técnico en el noveno asalto.
Opetaia se impuso gracias a las cualidades que todos le reconocen, aunque volvió a dejar algunas dudas sobre la solidez de su mandíbula. En el horizonte aparece ahora un enfrentamiento de altísimo nivel contra el único verdadero rival capaz de poner en peligro su reinado en el peso crucero, David Benavidez, quien subió al ring para protagonizar un cara a cara que parece confirmar los numerosos rumores sobre un futuro combate entre ambos.
El 5 de mayo del próximo año aparece como una posible fecha.
