Ayer, 31 de enero, en el Madison Square Garden de Nueva York, durante la gran velada “The Ring VI”, evento promovido por Matchroom Boxing y Top Rank y transmitido en directo por DAZN, se disputó el título mundial vacante WBC del peso pluma. En el ring se enfrentaron el estadounidense Bruce “Shu Shu” Carrington (17-0-0), campeón interino decidido a conquistar el cinturón mundial absoluto, y el mexicano residente en California Carlos Alejandro Castro Manríquez (30-4-0). Bruce “Shu Shu” Carrington se impuso por nocaut en el noveno asalto y se proclamó nuevo campeón mundial WBC del peso pluma.
El primero en entrar a la arena, anunciado por el presentador, fue Carlos Alejandro Castro Manríquez. Cuando fue presentado Bruce “Shu Shu” Carrington, el Madison Square Garden estalló.
Asalto 1
Comienza el combate. Ambos púgiles se sitúan en el centro del ring. Los dos intentan abrirse camino con el jab. Larga fase de estudio, con boxeo ordenado por ambas partes. Se lanzan golpes aislados, se observan fijamente: también es una guerra psicológica. En el final del asalto Castro va al cuerpo, pero el mejor golpe de los primeros tres minutos es el jab fulminante de Carrington que impacta de lleno en la barbilla de Manríquez.
Asalto 2
Castro, siguiendo las indicaciones de su esquina, busca entrar con el jab. Carrington intenta doblar los golpes, trabajando también al cuerpo.
Asalto 3
Ambos boxeadores se muestran muy móviles. Ninguno quiere retroceder y la pelea se desarrolla nuevamente en el centro del ring. A mitad del asalto, Carrington lanza una acción sostenida, trabajando “abajo y arriba”, lo que agrada al público.
Asalto 4
Castro logra cortar el ring y encerrar al campeón interino en las esquinas. Manríquez conecta combinaciones rápidas y parece atravesar un buen momento. Tras un derechazo a la sien, “Shu Shu” da la impresión de estar ligeramente tocado, pero responde de inmediato con un golpe recto y se desplaza con las piernas, mostrando todas sus habilidades defensivas.
Asalto 5
Castro se adueña del centro del ring, trabaja bien con el jab y, consciente de haber ganado el cuarto asalto, avanza con confianza. Carrington se mantiene muy atento y móvil, pero en el segundo minuto parece nuevamente sacudido por un gancho de derecha. El mexicano intenta aumentar la presión.
Asalto 6
Ambos púgiles permanecen en el centro del ring, trabajando a corta y media distancia. Se producen varios clinches activos, con Carrington realizando un excelente trabajo al cuerpo.
Asalto 7
Desde los primeros segundos, Carrington parece tener más gasolina. Se sigue combatiendo a corta y media distancia, pero “Shu Shu” boxea al doble de velocidad que su rival. Entra con mayor facilidad tanto a la cabeza como al cuerpo. Castro intenta responder, pero el campeón interino esquiva con maestría. Da la sensación de que Carrington ha comenzado su labor de demolición.
Asalto 8
Al inicio del round se produce un choque accidental de cabezas. El árbitro detiene la acción para asegurarse de que ninguno haya sufrido daños. Se reanuda el combate y parece volver una fase de estudio. Pasan varios segundos en los que ambos contendientes buscan el momento oportuno para atacar. Cuando Castro intenta trabajar al cuerpo, debe recurrir a todas sus capacidades defensivas para evitar las velocísimas combinaciones de respuesta de Carrington.
Asalto 9
Carrington toma el centro del ring mientras Castro gira a su alrededor. “Shu Shu” se mueve con soltura, muy móvil y reactivo. Castro muestra un evidente bajón físico. Cuando el cronómetro marca 1:45 restantes del asalto, Carrington conecta un preciso y potente gancho de derecha a la mandíbula de Castro, que queda clavado de pie, con la cabeza baja y los brazos caídos. Antes de que se desplome sobre la lona, Carrington todavía alcanza a golpearlo primero con un gancho de izquierda y luego con una derecha. El árbitro inicia la cuenta, pero resulta inútil: Manríquez no logra incorporarse antes de los diez segundos. ¡Se acabó!
Bruce “Shu Shu” Carrington es el nuevo campeón mundial WBC del peso pluma.
Carrington llegó a la cita invicto y como favorito. En los días previos al combate había declarado: “Voy a tomar lo que es mío. Después de vencer a Castro Manríquez trabajaré para hacer realidad mi proyecto: la unificación de los cinturones”.
Veremos si tendrá la determinación necesaria para llevar a cabo ese plan. Cabe señalar, sin embargo, que nunca ha disputado un combate en el que tuviera que demostrar que posee una quijada de granito. Esta noche, en una primera impresión, pareció algo tocado en un par de ocasiones. Esperamos pruebas de mayor nivel.
Castro subió al ring para disputar su combate número treinta y cuatro como profesional. En la víspera se mostró concentrado y seguro de sí mismo, declarando: “Soy uno de los mejores pesos pluma. No le tengo miedo a nadie. Pelear por un título mundial es un sueño hecho realidad”.
En definitiva, Castro demostró que realmente es un muy buen boxeador. En este momento no sabemos si tendrá otra oportunidad titular, pero lo que sí es seguro es que aún tiene mucho que ofrecer, en términos de emociones, a este nuestro —queridísimo— deporte.
