Como se preveía, en el Tottenham Hotspur Stadium de Inglaterra, Tyson Fury se impuso al ruso Arslanbek Makhmudov, reencontrándose con la victoria tras una sequía que duraba desde octubre de 2023. El combate estelar de la velada, organizada por la Goldstar de Spencer Brown, mostró a un “Gypsy King” algo oxidado, que tardó más de lo esperado en descifrar a su rival antes de dominar los asaltos finales. Estas fueron las tarjetas oficiales, todas a favor de Fury: 119-109, 120-108, 120-108.
Makhmudov dio la bienvenida inmediata a Fury de vuelta al boxeo profesional con un derechazo que conectó pocos instantes después de sonar la campana inicial. El ruso intentó sorprender, cargando con agresividad para desorientar al británico, que se mostró algo tenso e incierto en los primeros tres minutos.
El Gypsy King empezó a ajustar a partir del segundo asalto, frenando la acción del rival con el jab y apoyándose en su experiencia en los clinches, muy frecuentes durante todo el combate. A pesar de su fuerza física, Makhmudov se mostró completamente inofensivo en la corta distancia, incapaz de impedir que Fury liberara los brazos y trabajara antes de la separación del árbitro.
Convencido de tener el control del combate, Fury se relajó en exceso y a inicios del cuarto asalto recibió un potente gancho de izquierda que lo puso en alerta. Makhmudov trató de aprovechar el momento y conectó otros golpes peligrosos antes de que el local lograra contenerlo.
El británico volvió entonces a recurrir a su experiencia y a un planteamiento más táctico para bajar el ritmo, antes de brillar nuevamente en el sexto asalto, gestionado de forma excelente como un auténtico “outfighter”, con movilidad, anticipación, cambios de dirección y rápidos contraataques.
Sin embargo, una vez más Fury corrió el riesgo de confiarse demasiado, ya que en el séptimo asalto Makhmudov logró conectar dos derechas consecutivas a la sien que pudieron haber sido muy peligrosas.
Tras un emocionante final del octavo asalto, con intercambios abiertos e intensos, el Gypsy King percibió que su rival empezaba a acusar el cansancio y decidió aprovecharlo. En el último tercio del combate, Fury no hizo más que avanzar, beneficiándose de la falta de reactividad de Makhmudov.
El ruso, con el rival constantemente encima, no supo hacer otra cosa que amarrar, pero lo hizo de manera técnicamente incorrecta, recibiendo numerosos uppercuts al cuerpo que redujeron aún más sus energías.
En los compases finales de los tres últimos asaltos, Makhmudov pareció cerca de ceder, superado por la avalancha de golpes y sin encontrar soluciones ante la superioridad de Fury, que sin embargo no logró dar el último impulso necesario para cerrar el combate antes del límite.
Personalmente, considero que las tarjetas fueron algo amplias, con dos jueces otorgando incluso todos los asaltos al Gypsy King. A mi juicio, Makhmudov ganó el primero y el cuarto, mientras que el séptimo fue equilibrado. En cualquier caso, la victoria de Fury es indiscutible.
Como era de esperar, tras el combate llegó el habitual momento mediático, con el ganador desafiando públicamente a Anthony Joshua, presente en primera fila, instándolo a enfrentarse a él en su próximo combate.
La reacción de AJ, sin embargo, fue muy fría y controlada. El ex campeón olímpico rechazó subir al ring, recordó a Fury que lleva diez años persiguiéndolo y dejó claro que, siendo él el “jefe”, es quien decide el cómo y el cuándo.
Más allá de las declaraciones, que dejan el tiempo que encuentran, parece poco probable que Anthony Joshua regrese directamente ante Fury. AJ disputó su último combate “real” en septiembre de 2024 y atraviesa un profundo trauma psicológico tras haber perdido a dos amigos cercanos en un trágico accidente del que él salió casi ileso.
Lo más probable es que el boxeador de raíces nigerianas opte por un rival más asequible para probar su estado de forma y recuperar sensaciones antes de centrarse en el Gypsy King. En definitiva, habrá que seguir esperando…
