Parigi Bini lo deja todo, pero Bounouar se impone por puntos

Nuestra Vittoria Parigi Bini puso el corazón y el alma sobre el ring, pero no fue suficiente. En el combate estelar del 39.º Trofeo Primo Carnera, disputado en Sequals, la española Chaima Bounouar conquistó el cinturón WBA Gold del peso mínimo al imponerse por decisión unánime. Los jueces entregaron tres tarjetas idénticas de 97-93, un veredicto que, desde el punto de vista de quien escribe, castigó en exceso a la boxeadora italiana tras un combate muy equilibrado.

La determinación y el peligro ofensivo de Bounouar quedaron claros desde el primer asalto. La púgil española salió al ataque con enorme intensidad, exhibiendo una notable fortaleza física, mientras que Parigi Bini, que intentaba desarrollar un planteamiento de contragolpeadora, tuvo inicialmente dificultades para encontrar las respuestas adecuadas.

La italiana cambió el rumbo del combate en el segundo asalto, tomando la iniciativa y anticipándose sistemáticamente a su rival. De ese modo obligó a Bounouar a retroceder, impidiéndole ejercer su presión habitual y reduciendo considerablemente su eficacia. Fue una estrategia brillante, aunque muy exigente físicamente, que Vittoria ejecutó a la perfección hasta el final del tercer round.

Sin embargo, cada vez que nuestra boxeadora bajaba ligeramente el ritmo, Bounouar volvía a hacerse peligrosa. No por casualidad, cuando la intensidad disminuyó durante el cuarto asalto, la española salió de su caparazón y fue superior.

La parte central del combate estuvo marcada por una gran igualdad. Ambas púgiles cambiaban constantemente de guardia para sorprenderse mutuamente y protagonizaron un duelo basado en el tiempo y la precisión, alternándose los momentos favorables. Esa dinámica se prolongó hasta el final del sexto asalto, tras lo cual Parigi Bini, quizá convencida de que iba por detrás en las tarjetas, abandonó cualquier planteamiento táctico y se lanzó al ataque sin reservas.

Esa decisión expuso a la italiana a riesgos considerables. Al atacar con tanta determinación, Vittoria tuvo que absorber los contragolpes de Bounouar, que en el séptimo asalto parecieron especialmente contundentes. La púgil veneciana, sin embargo, no se dejó intimidar y siguió presionando sin descanso, acorralando una y otra vez a su rival contra las cuerdas y castigándola con largas combinaciones.

El noveno asalto fue especialmente intenso, con ambas boxeadoras intercambiando golpes de enorme violencia que mantuvieron al público al borde de sus asientos. Parigi Bini terminó pagando el enorme esfuerzo realizado y llegó al último round con el depósito casi vacío. Agotada tanto física como mentalmente, quedó más expuesta a las venenosas combinaciones de Bounouar y finalizó el combate con el rostro visiblemente castigado.

Fue una pelea extremadamente difícil de puntuar, con numerosos asaltos muy cerrados que podían adjudicarse sin polémica a cualquiera de las dos. Bounouar tuvo el mérito de cuidar mejor su defensa y de causar los daños más importantes, pero, en cuanto al número de asaltos ganados, ambas boxeadoras estuvieron prácticamente igualadas desde mi punto de vista. Mi tarjeta final habría sido un empate, 95-95.

Los jueces, sin embargo, opinaron de forma distinta y otorgaron una victoria bastante amplia a la púgil española. Que quede claro: Bounouar no robó la pelea y su triunfo es perfectamente aceptable. Aun así, un margen de cuatro puntos a favor de la visitante tras un combate tan competitivo resulta un tanto sorprendente.

Vittoria prefirió no comparecer ante los micrófonos para la entrevista posterior al combate, probablemente debido a la amargura por el resultado. Nuestro deseo es que este tropiezo no la desanime, porque, a pesar de la derrota, volvió a demostrar unas cualidades técnicas y un carácter de primer nivel. Con solo 26 años, tiene todas las condiciones para recuperarse y alcanzar grandes metas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *