Al final, la decisión de Jai Opetaia de firmar con Zuffa Boxing le ha costado al púgil australiano su título mundial IBF. El organismo con sede en Estados Unidos ha decidido retirarle el cinturón después de que se enfrentara al estadounidense Brandon Glanton en un combate válido por el recién creado “Título Zuffa”, que la IBF se negó a autorizar.
En los meses previos al combate no estaba claro si el título IBF estaría en juego o no, también debido a la reticencia de la organización, que prefirió no responder a las insistentes preguntas de los periodistas al respecto.
El punto de inflexión llegó durante la última rueda de prensa de presentación del evento, en la que Opetaia y Dana White declararon públicamente que el título IBF estaría en juego.
Poco después llegó la decisión de no autorizar el combate, una medida cuya consecuencia natural ha sido la reciente retirada del título. Las razones esgrimidas por la IBF se basan en que el cinturón Zuffa había sido presentado inicialmente como un simple trofeo honorífico sin valor sustancial, pero que durante la rueda de prensa “incriminada” quedó claro que los organizadores pretendían tratarlo como un título mundial en toda regla.
Este comportamiento entra en conflicto con las reglas de la IBF, que exigen la aprobación formal del organismo para los combates de “unificación”, motivo por el cual la federación se ha considerado con derecho a intervenir.
Según las declaraciones pasadas de Opetaia, quien siempre ha manifestado su deseo de unificar los cuatro títulos mundiales universalmente reconocidos, lo sucedido representa un duro golpe para las aspiraciones del púgil australiano. Opetaia se encuentra ahora únicamente con el cinturón Zuffa, de dudoso prestigio, y el de The Ring, que técnicamente debería serle retirado en breve por no haber enfrentado a ningún aspirante de primer nivel en los últimos dos años.
Veremos si el púgil y su equipo deciden impugnar la retirada del título iniciando una batalla legal o si Opetaia seguirá adelante sin mirar atrás.
Ahora, naturalmente, muchos se preguntan en manos de quién acabará el título IBF del peso crucero, que acaba de quedar vacante. Los dos púgiles mejor clasificados en el ranking oficial del organismo son el británico Chris Billam-Smith y el polaco Mateusz Masternak, quien el 4 de abril se enfrentará en Londres al británico Viddal Riley (número 7 del ranking). Por lo tanto, es muy probable que el ganador de ese combate sea invitado formalmente a enfrentarse a Billam-Smith por el título vacante.
