¡Brandon Figueroa noquea a Nick Ball en el último asalto!

PorAlessandro Preite

Feb 8, 2026 #WBA

Batalla tenía que ser, y batalla fue sobre el ring de la Echo Arena de Liverpool. El campeón mundial WBA del peso pluma, Nick Ball, y el retador Brandon Figueroa no se guardaron nada, dando vida a un combate intenso y emocionante, digno de un título mundial y quizás incluso candidato a pelea del año. Doce asaltos a un ritmo vertiginoso y un giro dramático en el último round: Brandon Figueroa derribó a Nick Ball una primera vez con un terrible gancho de izquierda y, en la continuación de la acción, lo mandó a la lona por segunda vez con una lluvia de golpes, noqueándolo y proclamándose campeón mundial WBA del peso pluma.

Se cumplieron así los pronósticos, con los boxeadores intercambiando golpes de manera feroz, en un constante ir y venir de acciones y combinaciones de manual. El boxeo agresivo y sin concesiones de ambos hizo del combate uno duro y exigente. Fue una pelea difícil de narrar, llena de intercambios continuos, cambios de momentum y fases alternas favorables a uno y otro.

El texano Brandon Figueroa (27-2-1, 20 KO), de 29 años y originario de Weslaco, cuenta con una gran experiencia, habiendo compartido el ring con rivales como Stephen Fulton (derrotado por decisión en dos ocasiones), Luis Nery (vencido por KO) y Mark Magsayo (ganado a los puntos). Dotado de gran agresividad y un excelente poder de pegada (73,08 % de nocauts), Figueroa es un pressure fighter de enorme resistencia, alto ritmo y combinaciones prolongadas, muy eficaz en la búsqueda del golpe al cuerpo. Su enorme volumen de golpes lo lleva inevitablemente a exponerse, haciéndolo vulnerable a los contragolpeadores y a boxeadores con buen sentido del tiempo.

El liverpooliano Nick Ball (23-1-1, 13 KO), de 28 años, es en cambio menos constante en su ofensiva, basada más en combinaciones cortas y rápidas a la corta distancia. Con brazos claramente cortos, aprovecha muy bien los movimientos de cintura y es especialmente hábil para acortar y lanzar ganchos y uppercuts.

Figueroa, con una ventaja de alcance muy clara (aproximadamente 175 cm de estatura frente a los 157 de Ball), comenzó trabajando desde la media distancia, pero pronto volvió a su estilo habitual, avanzando sin descanso hacia su rival.

Ball arrancó fuerte, conectando un magnífico uppercut de izquierda a los pocos segundos del campanazo inicial, seguido por un uppercut de derecha igualmente efectivo. En la corta, Figueroa se vio inicialmente en dificultades debido a la velocidad de manos del pequeño boxeador inglés. Intentó frenarlo con golpes rectos, pero necesitó algunos asaltos para encontrar la distancia.

Figueroa es un boxeador atípico: aunque sabe utilizar los golpes rectos con eficacia, con el paso del tiempo tiende a acortar la distancia, fiel a su vocación ofensiva. Así, round tras round, el estadounidense fue aumentando el ritmo, generando un volumen de golpes cada vez mayor. Ball fue muy hábil durante varias fases para tomar el tiempo a su rival, bloqueando y respondiendo o esquivando y contraatacando.

Al excelente trabajo de Ball con los uppercuts y el gancho de izquierda, Figueroa respondió con un ritmo de trabajo notable, basado en rectos al rostro y ganchos al cuerpo. Ambos intercambiaron con intensidad durante gran parte del combate: las acciones de Nick fueron más limpias y vistosas, las de Brandon más constantes.

A pesar de su clara desventaja de alcance, Ball mostró un buen jab, aunque usado con moderación, además de sus habituales uppercuts espectaculares. El trabajo de Figueroa con los golpes rectos fue igualmente válido y efectivo, aunque menos llamativo. No en vano, Ball comenzó pronto a sangrar por la nariz debido a los constantes golpes largos del rival.

El gancho de izquierda de Ball siguió siendo peligroso, pero la falta de potencia se hizo notar ante un oponente tan resistente. Figueroa nunca dio un paso atrás y continuó castigando al campeón alternando golpes al cuerpo y al rostro, cambiando varias veces de guardia para neutralizar el trabajo con la izquierda de Ball.

Con el paso de los asaltos, el trabajo al cuerpo, los golpes rectos y la presión constante de Figueroa comenzaron a hacer mella en la resistencia de Ball. El inglés aguantó bien durante casi todo el combate, pero con el paso de los minutos perdió frescura y lucidez. La continuidad ofensiva de Figueroa fue implacable, y Ball empezó a boxear de forma intermitente, alternando buenas pero esporádicas combinaciones con golpes aislados, vistosos pero poco efectivos. La presión constante del retador terminó debilitándolo, y sus golpes perdieron precisión y fuerza, facilitando el avance del estadounidense.

El último gran esfuerzo de Ball llegó en el undécimo asalto, cuando salió fuerte con el jab y el uppercut de izquierda, seguido de una buena serie de combinaciones que arrancaron los aplausos del público local. Figueroa pareció cansado por un momento, pero no retrocedió ni un centímetro, manteniéndose encima de Ball, quien dio la sensación de estar listo para un último round de infarto.

Pero llegó la sorpresa. Al sonar la campana del último asalto, Figueroa se lanzó sobre Ball con enorme determinación, quizás temiendo una decisión favorable al local. Tras empujarlo contra las cuerdas, en un intercambio a corta distancia conectó un poderoso gancho de izquierda al rostro que derribó al inglés.

Ball se levantó con dificultad, claramente tocado, y fue inmediatamente alcanzado de nuevo por el retador, que se le echó encima descargando una lluvia de golpes. Ya indefenso, aunque cubriéndose, Ball terminó desplomándose bajo los ganchos de Figueroa, quien conquistó así el título mundial WBA del peso pluma con un nocaut en el duodécimo asalto.

Primera derrota profesional para Nick Ball. Poco se le puede reprochar al pequeño gran boxeador inglés: combatió bien, mostró golpes brillantes y combinaciones de manual, penalizado únicamente por su falta de potencia. Gran actuación de Figueroa: sólido, extraordinariamente resistente y dotado de un notable arsenal que alterna golpes arriba y abajo. El texano vuelve así a ser campeón mundial del peso pluma tras la derrota sufrida ante Fulton.

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